
“Las implicaciones serán negativas para las empresas españolas haya o no acuerdo”, advierte la CEOE

Un mensaje de la división británica de Volkswagen en redes sociales se ha convertido en un ejemplo de cómo el Brexit puede pasar en pocos días de copar titulares de prensa a golpear el bolsillo del consumidor. “Le garantizamos que no le cobraremos los aranceles pos-Brexit si encarga su nuevo Volkswagen antes de las 17.30 horas del 31 de diciembre”, reza el texto publicado por el fabricante alemán en Twitter. El precio de la soberanía empezará a medirse desde el 1 de enero en euros y libras esterlinas. Y lo sería más aún en el caso, que parece alejarse, de que no haya acuerdo entre Bruselas y Londres.

Pase lo que pase, la economía española no será inmune. El Banco de España advierte de que está más expuesta a los vaivenes del Reino Unido que Alemania, Francia e Italia, las otras grandes potencias europeas, e identifica tres sectores especialmente vulnerables: el turístico, el agroalimentario y el del automóvil. Las negociaciones han remontado en las últimas horas, y todo hace pensar que un pacto está al caer. “Hay un camino hacia un acuerdo”, dijo este miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. De no ser así, las relaciones comerciales entre el Reino Unido y la UE pasarían a regirse por las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que implicaría un arancel medio cercano al 7% al convertirse el Reino Unido en un país tercero.



