Grado de inversión

Pese a que el grueso del saldo vivo se mantiene en la categoría de grado de inversión, la persistencia de la crisis sanitaria podría causar nuevas rebajas que sitúen “un porcentaje no despreciable de deuda en la categoría de alto rendimiento”, advierte el artículo firmado por Elena Rodríguez de Codes, Antonio Marcelo, Roberto Blanco, Sergio Mayordomo, Fabián Arrizabalaga y Patricia Stupariu.
De hecho, a 15 de octubre, el saldo vivo de bonos con categoría crediticia ‘BBB’ o ‘BBB-‘ y perspectiva negativa, las más cercanas a perder su grado de inversión, representa el 20,5% del total del saldo vivo de los bonos con esta calificación. Estos dos grupos de empresas concentran el 3% del empleo del sector de sociedades no financieras.

Debido a los efectos no lineales, las empresas con categoría crediticia ‘BBB-‘, que representan el 6,5% del saldo vivo de bonos, son las que están más expuestas a los efectos adversos de un deterioro de la calidad crediticia.
Por su parte, las empresas con calificación ‘BBB’, que representan el 57,3% del saldo vivo, también muestran una elevada vulnerabilidad frente a rebajas crediticias si los efectos de la crisis del Covid-19 son de una intensidad tal que lleguen a producir rebajas de calificación crediticia de más de un escalón.

