Logística imparable

La actividad más favorecida por el covid-19 ha sido la logística. Ha tenido un papel crucial durante la pandemia; en el confinamiento resultó clave para que no se rompiera la cadena de suministros y lo volverá a ser en el momento en el que se tenga que distribuir la vacuna, por no señalar que se ha convertido en el soporte del auge de la compra por internet, destaca.

Ese cambio impone, según ha explicado Gener, la construcción de naves fuera de las grandes ciudades donde almacenar productos y almacenes urbanos para atender a la ‘última milla’. Pero hay dos problemas: Falta de suelo logístico en la primera y segunda corona metropolitana. “No es que falte suelo”, ha precisado Gener, “lo que falta es planificación urbanística para que se pueda destinar suelo a este uso”. El segundo problema es que el urbanismo en el entorno metropolitano no prevé los espacios necesarios para cubrir la ‘última milla’. Ante estos dos obstáculos, “tenemos que planificar más suelo logístico y tenemos que habilitar almacenes urbanos para optimizar los desplazamientos que exige la logística”, ha planteado Gener. A su entender, el cierre de locales comerciales puede ser una alternativa para la logística de la ‘última milla’, si la normativa urbana fuera más flexible con los cambios de usos de estos locales.

