Este índice, elaborado a través de una encuesta a los responsables de compras de centenares de fabricantes, es uno de los termómetros que mide el pulso de la actividad económica. Según los datos publicados este lunes, la producción manufacturera aumentó en España por cuarto mes consecutivo en octubre, gracias a una demanda tanto interna como internacional que recobró vigor.
Asimismo, la confianza empresarial tocó su cota más alta desde febrero. Aun así, el avance ha sido modesto y las previsiones continúan siendo un ejercicio de algo riesgo ante un escenario marcado por la incertidumbre. “El crecimiento de la demanda permaneció relativamente moderado, tanto en el país como en el extranjero, y los desafíos generados por la covid-19 continúan afectando los incrementos en general. Hasta que se controle la crisis, es probable que el crecimiento a corto plazo siga siendo limitado”, alerta en un comunicado el director económico de la consultora, Paul Smith.

El mismo razonamiento se puede aplicar a la industria manufacturera de la zona euro. El indicador adelantado de octubre mejoró su comportamiento en el conjunto del área con respecto al mes anterior. Se situó en los 54,8 puntos —si supera los 50 puntos significa que la mayoría de las empresas comunican que la actividad está en expansión—, la mejor marca en 27 meses, empujado por el aumento de la demanda de clientes tanto nacionales como extranjeros.

