Alemania volvió a situarse a la cabeza en cuanto a producción y nuevos pedidos con un crecimiento récord que le llevó a su mejor resultado en más de dos años y medio. Italia también registró su mejor nota en 31 meses, mientras que en Francia el alza fue moderada.

Pese a la mejora generalizada, en el conjunto del área se siguió recortando empleo. Asimismo, aunque avanzaron tanto la industria de bienes intermedios como la de capital —esta última alcanzó su nivel más elevado en más de dos años—, la mejora el sector de bienes de consumo se debilitó. Este comportamiento es un reflejo de que la pandemia sigue lejos de estar controlada y de que el consumo de los hogares aún no ha vuelto a la normalidad.

El PMI del sector manufacturero también contrasta con el comportamiento del sector servicios, que en septiembre se contrajo y cuyo PMI marcó su peor dato desde mayo, según los datos adelantados publicados el mes pasado. Este ámbito es más sensible a las medidas de contención del virus, que los Gobiernos de toda Europa han vuelto ahora a endurecer ante el vertiginoso aumento de contagios, y que ponen en entredicho el horizonte de la recuperación.

