
Así lo manifestó Wandra Fryhofer, miembro de la Asociación Médica Estadounidense, en declaraciones recogidas por la cadena CNBC. “Realmente necesitamos advertir a los pacientes para que sepan que esto no va a ser un camino de rosas. Tienen que saber que han sido vacunados y que probablemente no se sentirán genial. Pero tienen que volver para esa segunda dosis”.

La enfermera Patsy Stinchfield, por su parte, sugirió que los funcionarios y fabricantes de medicamentos deben intentar hablar sobre los efectos secundarios de una manera más positiva, usando términos como “respuesta”, en lugar de “reacción adversa”. “Estas son respuestas inmunes. Entonces, si siente algo después de la vacunación, debe esperar sentirlo. Cuando lo hace, es normal sentir dolor en el brazo o el cuerpo, y tal vez incluso fiebre”, añadió.

